Archivo mensual: diciembre 2011

Pequeño motín navideño

Lo pensé dos veces antes de levantarme. Dentro de la frazada se estaba a gusto pero siempre fui de las que la conciencia no le da tregua. La redacción del Periódico, desierta. ¿Será que decretaron el día feriado y no me enteré? Estos días no son para estar frente a una computadora sino para salir a las calles, respirar bien hondo y sentirse agradecido por ese aire.

Y mientras me torturan los minutos en que debo permanecer en la silla de la oficina me reprocho por todas las cosas que quisiera estar haciendo ahora y no hago. Escaparme a otra ciudad hubiera sido una buena opción. Me encanta descubrir sitios nuevos. ¿hay tantos en esta Isla que nunca he visto? Me rebelo: después de estas líneas buscaré el sol.

Anuncios

12 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Invitaciones

A la mesa no éramos muchos, apenas los pocos que somos y el recuerdo de los que se fueron. Todo una mañana se había pasado mi madre cocinando para reunirnos como indica la vieja costumbre y una vez ahí, frente a la cara de todos, mirándolos uno por uno, pensé en cuántas pocas veces hacemos las cosas porque sí y no porque lo dice un calendario.

Siempre he preferido las celebraciones sinceras, aquellas que sin importar el jarro y la bebida barata las personas hablan por horas mirándose a los ojos y se descubren afectos. Aquellas en las que alguien abre el corazón en la víspera y declara las nostalgias. Aquellas en que las risas embriagan y al otro día no dejan resaca.

Mi madre cocinó toda la mañana y aunque la cena estuvo exquisita, aun creo que le faltó un ingrediente a la sazón.

6 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Estrellitas rojas para mi maestra

La maestra Yolanda era especial. Aun la recuerdo pero no por el olor de su perfume ni por lo bien arreglada que iba siempre al aula; después de tantos años, todavía viene a mi mente por su carácter.

Ni la vejez ni la lucha ganada al cáncer le habían impedido continuar frente a un aula de niños de primaria. Con ella aprendí a compartir mi pan de la merienda; que no hay diferencias de color entre dos personas que se aman y que son los sentimientos quienes nos distinguen y no nuestras posesiones.

En las libretas siempre premiaba con alguna figurita recortada o con estrellitas rojas y nosotros las contábamos con orgullo al final del día como si fueran medallas al valor ganadas en una guerra. Sigue leyendo

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

La sana locura de Lennon se contagia

Sin dar tiempo a una despedida, el 8 de diciembre de 1980, Jhon murió a las puertas del Dakota, nombre de su residencia newyorkina. Un fanático perturbado había esperado todo el día y le disparó cinco veces por la espalda.

De manera violenta, como mismo llegó al mundo cuatro décadas antes durante un bombardeo nazi en Liverpool, se despedía de él uno de los seres humanos tal vez con más imaginación que haya existido.El planeta sin hambre ni fronteras que soñó sigue siendo una utopía hoy por la que vale la pena soñar y luchar. Sigue leyendo

2 comentarios

Archivado bajo Uncategorized